4 parques de Zaragoza que no dejan de sorprender a los viajeros

Zaragoza es esa ciudad de la que todos piensan que en invierno hace mucho frío y sopla mucho el Cierzo y en verano es un puro secarral. Lo cierto es que parte de lo que dicen es verdad, pues tiene un clima semiárido bastante extremo propio de la depresión del Ebro, pero no por ello deja de ser una ciudad acogedora y encantadora, llena de historia, de restos arqueológicos y además, ¡atención!, de muchas zonas verdes urbanas. 

Así que querido viajero, si te has decantado por esta ciudad y eres de los que te gusta no sólo conocer la historia, la cultura y los lugares más de moda de los sitios a los que vas, si no que también eres de los que aprovechan para salir a pasear, montar en bici, correr con el perro, hacer fotografías o jugar con los niños, te recomiendo que conozcas estos 4 parques urbanos de esta cálida-fría ciudad de los que no dejan de sorprenderse los viajeros cuando los visitan.

1. Parque del Agua – Luis Buñuel.

Foto de Juan Luis

Sin duda, uno de mis parques favoritos. Paralelo al Río Ebro, este parque fue creado para la Expo de 2008 de Zaragoza. Con más de 120 hectáreas, de acceso gratuito y en donde podrás disfrutar de un sinfín de actividades como el senderismo, paseos en bicicleta, paseos en kayac y/o barcas, avistamiento de aves, golf, paseos a caballo, etc. Además cuenta con diferentes bares, restaurantes y cafeterías en donde podrás celebrar cualquier tipo de evento (bodas, comuniones, cumpleaños, etc). Y por último, cuenta con un centro termal, playas, zonas de juegos infantiles y un embarcadero. Y por si fuera poco, muy cerca se encuentra el recinto de la Expo con diferentes edificios como el Palacio de Congresos, el Pabellón Puente (alberga exposiciones temporales), una gigante Noria Siria, el Pabellón de Aragón y el Acuario Fluvial de Zaragoza entre otros. ¡Una opción perfecta para pasar el día!

2. Parque Grande José Antonio Labordeta.

Foto de Archivaldo

Este es otro de mis parques favoritos que te recomiendo que visites por su historia, por su ubicación (distrito de la Universidad) y por su diseño de inspiración al más puro estilo de los Jardines de Versalles. Fue inaugurado en 1929 por el dictador Miguel Primo de Rivera cuyo nombre ha llevado este parque durante 81 años hasta la muerta del cantautor, escritor y político José Antonio Labordeta en 2010 llevando a partir de entonces éste otro nombre, tema que ha generado cierta controversia, pero que aquí no nos incumbe. Dentro del parque destacan monumentos y espacios como el Puente de los Cantautores, la imponente estatua monumento al rey Alfonso I El Batallador, la Fuente de la Princesa, el Jardín Botánico cual data de 1796, el Jardín de la Rosaleda, el Rincón de Goya o el Jardín de Invierno entre otros. Fuera del parque, pero muy cerca del mismo, se encuentra el Estadio de la Romareda, el Hospital Miguel Servet y la Cámara de Comercio de Zaragoza.

3. Parque del Tío Jorge.

Foto de Fernando

Dedicado a Jorge Ibor y Casamayor, uno de los héroes de Los Sitios de Zaragoza, es también uno de los parques más grandes dentro de la ciudad de Zaragoza con más de 150.000 metros cuadrados. Sus construcción comenzó en 1908 y su inauguración data de 1968. ¡60 Años para concluir las obras! Dentro de la ciudad es un lugar idóneo para pasear tranquilamente y contemplar las diferentes aves que buscan el agua en la laguna que alberga en su interior.

4. Parque Bruil

Foto de SimónK

Otro de los grandes parques de la ciudad con 4 hectáreas de extensión, con zonas de juegos infantiles, pistas deportivas, pistas de petanca, arboles de gran altura y más de 28.000 metros cuadrados de césped, paralelo al Río Huerva es el denominado Parque Bruil. Su nombre se debe a Juan Faustino Bruil y Olliarburu, banquero y ministro zaragozano en 1854. Fue propietario de este terreno donde se asienta el parque en el siglo XIX. Su construcción comenzó en 1956 y se inauguró en 1965 tras varios problemas de expropiación con el solar. Presenta varios monumentos como una estructura en piedra imitando a una muralla, y los restos de un antiguo molino de aceite propiedad de Juan Martín de Goicoechea del siglo XVIII.

Por último, hay otros cuantos parques urbanos un poco más pequeños, pero igual de bonitos y acogedores que te pueden dar cobijo en los días de calor o en los días de viento, o en los que podrás, como en los anteriores, practicar diferentes actividades. Estos son: el Parque de Miraflores, el Parque de las Delicias o el Parque Macanaz. ¡No te los pierdas, te sorprenderás! 😀 


5.00 - 1 voto

Patrocinado