5 curiosidades sobre la Torre Eiffel que me contó mi guía turístico

Oh, París, París… dichosos aquellos que aprovechen el verano para hacer un viaje, corto o lago, a la ciudad de las luces, a la ciudad del amor. ¡París! Siempre tiene algo que ofrecer, a pesar de que está envuelta en esa misteriosa neblina de nostalgia y anhelo hacia tiempos pasados. ¿Tienes el espíritu de un bohemio? Yo tampoco, pero puedo apreciar su belleza. Anécdotas curiosas sobre la Torre Eiffel No te las tomes muy en serio. A mí me las contó un guía turístico que unos amigos y yo contratamos cuando quisimos dar una vuelta por la ciudad. Al menos he corroborado una de ellas, pero creo que merece la pena compartirlas. La Torre Eiffel encoge 15 centímetros cuando llueve. No es ninguna sorpresa que esto suceda, si tenemos en cuenta que está hecha de metal y este experimenta cambios tanto con el frío como con la lluvia. Ahora, eso de los 15 centímetros, mucho me parece a mí… Creo que nuestro guía tenía un problema con las medidas. Eso sí, pensad que al menso con el calor, la Torre Eiffel de París se dilata. La Torre Eiffel no se ve desde todos los puntos de la ciudad. En las películas, cuando la cámara levanta el objetivo hacia la noche celestial, la luna está hermosa, gorda, grande, ¡siempre luna llena! En las ventanas y terrazas del París fílmico, ocurre lo mismo: al asomarse, tienes las mejores vistas de ese monumento nacional. Por desgracia, eso no ocurre. Y si habéis alquilado un piso en la ciudad, seguro que lo habéis comprobado. Iba a preparar una cena de picoteo, ¿os apuntáis? Este mítico anuncio, que por un día se convirtió en el emblema de Francia, representa muy bien el mito. La Torre Eiffel está casada ¿Pero qué locura es esta? Prefiero a esos japoneses que se casan con sus almohadas, tras hacer el berrinche correspondiente porque no se lo permiten. Desde luego, hacer un viaje a París para casarse con la Torre Eiffel es una de esas locuras que solo ocurren en las pelis americanas… y así es, Erika Eiffel, ahora con su apellido de casada, viajó a Francia para contraer nupcias con su amado monumento. De hecho, la muchacha es fundadora de una organización para que la gente pueda luchar por sus derechos y desposar a sus objetos inanimados favoritos. ¡Qué peligro! La Torre Eiffel es el monumento más visitado. Yo creo que aquí el guía se vino arriba, ¿pero qué nos podía decir al respecto? Tenía que defender lo que es suyo. Habló de una cifra bastante sorprendente, unos 7 millones de turistas cada año. Tiene lógica porque está en Europa y resulta «fácil» acceder a este monumento, que, total, para echarte una foto no tienes que pagar nada. Subir a la Torre Eiffel: el hombré que voló Franz Reichelt tenía un sueño: quería volar. Y lo consiguió, aunque apenas unos segundos, los mismos que tardó en caer como un peso muerto desde lo alto de la Torre Eiffel hasta el suelo. Diseñó una capa que podía, según él, planear. Primero hizo pruebas con unos maniquíes que se destrozaron contra el suelo, pero él no se postró ante las evidencias. Franz dijo que era porque los muñecos no abrían sus brazos… así que él mismo probó su invento y murió. En Wikipedia hay un documento gráfico. Y ahora ya sabes cinco curiosidades de la Torre Eiffel, más una de regalo. Esa no me la contó el guía, esa la vi yo por ahí y me la guardé en el apartado de cosas tristes, pero graciosas. ¡Nos vemos por aquí!


4.60 - 5 votos

Patrocinado