Cuando casi me quedo tirado en el medio de la nada

Cuando casi me quedo tirado en el medio de la nada - Argentina

Cuando viajé por la zona austral de la Patagonia, después de haber volado por casi 5 horas desde Santiago de Chile a Punta Arenas, una ciudad que nunca la tuve en el radar para hacer turismo, sino considerada únicamente como lugar de paso y de shopping (tiene una zona franca espectacular para el shopping sin tax) y me sorprendió gratamente. Nuestra travesía por ese rincón austral de la Patagonia empezó con el pick- up de un coche SUV en el cual viajamos por miles de kilómetros, pasando primero por Puerto Natales (un pueblo del extremo sur de la Patagonia Chilena, con un ambiente muy europeo, donde se respira una atmósfera de mucha paz) , donde tanqueamos combustible para poder continuar nuestra travesía.

Después de un par de horas de visitar, abastecernos de víveres y comer algo en Puerto Natales, continuamos hacia nuestro primer destino: Parque Nacional Torres del Paine, no solo el área protegida más importante de Chile, sino una de las más relevantes de nivel mundial. Esta primera noche, asi como la segunda teníamos planeado quedarnos en unas cabañas que según las indicaciones estaban dentro del área protegida del Parque, pero según el Google maps, junto al paso fronterizo Don Guillermo. Resultado que cuando llegamos al lugar donde el Google maps nos indicaba que era nuestro lugar de destino, habíamos llegado a otro completamente distinto y muy lejos del verdadero, osea de las Cabañas Lago Tyndall. 

En vista de la situación llena de angustia e incertidumbre, con la ayuda de un guardián del paso fronterizo logramos llegar a un hermoso chalet, ubicado del lado argentino, a pocos minutos del lugar. Al día siguiente madrugamos y nos dirigimos hacia nuestro primer destino original, esa maravilla de la naturaleza llamada Torres del Paine.

Valió la pena estar perdidos y pasar angustias, ya que la belleza natural y paisajística del parque valen 1000 veces la pena todo esfuerzo. Después de pasar otra noche en este paraiso, nos dirigimos a cruzar el paso fronterizo con dirección a El Calafate, según el Google maps (ya no tan confiable) un viaje de casi 4 horas, desde Torres del Paine (pasando por el paso fronterizo Don Guillermo) hasta El Calafate .

La aventura de viajar por la gran planificie patagónica se convirtió nuevamente en angustia ya que íbamos 2 horas y media de viaje y todavía no habíamos encontrado una sola estación de gasolina.  Con el tanque de modo reserva (el sensor en rojo!!!) y con una planicie gigante por todos los costados, donde tan solo se podía avistar naturaleza y ni 1 solo indicio de vida humana, la situación se ponía cada vez más extrema; finalmente después de seguir varios minutos más encontramos una finca en el medio de la nada, donde su dueño, un granjero joven muy amable, nos proporcionó algo de combustible con el cual pudimos llegar al siguiente pueblo, donde tanqueamos y pudimos así continuar nuestro periplo hacia El calafate.

Nuevamente había valido 1000 veces la pena, la angustia y el susto porque el Calafate y sus maravillas naturales son una maravilla que sin lugar a duda todo ser humano debe conocer, al menos 1 vez en la vida!


5.00 - 1 voto

Patrocinado