Cuatro cascadas que no te puedes perder en España

Cuatro cascadas que no te puedes perder en España - Albacete

La acción del agua dibuja distintos paisajes dignos de admiración. Elemento clave de los ecosistemas naturales, fundamental para el sostenimiento y la reproducción de la vida en el planeta. Por ello, desde tiempos remotos, el hombre ha dado vital importancia a la gestión del agua y la ha admirado en todas sus manifestaciones. Uno de los fenómenos más bellos producidos por el agua son las cascadas, un impresionante espectáculo de la naturaleza del que España cuenta con destacados ejemplos.

1- Nacimiento del río Asón, Cantabria

En lo alto de la cascada nace el río Asón, que nada más nacer, cae por la montaña en forma de cascada. Es conocida como la cascada Cailagua – “cae el agua”. Para llegar a ella hay que desplazarse 50 kilómetros desde Ramales por la comarcal S-530.

El entorno del río Asón cuenta con una ruta de senderismo muy sencilla, con apenas 200 metros de desnivel, ideal para recorrerla con niños. Un plan que permite dar un paseo por un bosque de cuento, llegar a los pies de una espectacular cascada, y conocer uno de los valles más bellos de Cantabria.

2- Pozo de los Humos, Salamanca

El Pozo de los Humos se encuentra en la comarca de las Arribes del Duero, en Salamanca. La caída del agua se puede contemplar desde más de cincuenta metros en vertical. Además, su nombre tiene mucho que ver con la propia naturaleza del salto ya que la fuerza inusitada del agua al caer al vacío crea un efecto de humo y neblina.

En sus alrededores, podremos disfrutar de robles, enebros y castaños, olivos, endrinos y jarales que dan cobijo al jabalí, al lobo, al lince ibérico y a cabras montesas, así como cantidad de aves migratorias. Tórtolas, palomas, gansos y gaviotas de río son vistas con frecuencia y se hospedan para siempre.

3- Los Chorros del Río Mundo, Castilla- La Mancha

En el sur de la provincia de Albacete, en Riópar, se encuentran los Chorros del Río Mundo, una cascada de 80 metros resultado del desbordamiento de las aguas subterráneas de la cueva de los Chorros. Con el exceso de las lluvias la salida del agua llega a multiplicar por mil el caudal de este icónico nacimiento, formando una cascada que se convierte en todo un atractivo turístico.

En el entorno el visitante puede encontrar cabras montesas por los riscos y buitres, y en la parte de arriba, que es una especie de desierto de piedra, se encuentra vegetación típica como el enebro, retama y numerosos endemismos.

4- Cola de Caballo, Monasterio de Piedra, Zaragoza

El Monasterio de Piedra, ubicado en Nuévalos, Zaragoza, cuenta con un Parque- Jardín Histórico donde el visitante puede disfrutar de numerosas cascadas y grutas. Para los seguidores del Complejo Turístico en Redes Sociales la cascada conocida como Cola de Caballo es la preferida. Un salto de agua de más de cincuenta metros de altura que no deja indiferente a nadie.

Se puede contemplar en todo su esplendor desde el mirador de la Cola de Caballo y tras ella, oculta tras el agua que cae majestuosa, encontramos la Gruta Iris. En nuestro recorrido por el Parque podremos ver la cascada Iris, el Baño de Diana, y la cascada de la Trinidad entre otras. Una escalera tallada en la roca nos lleva hasta el lugar conocido como el parque de Pradilla y, cerca, otras dos cascadas: Caprichosa y Los Fresnos Altos.


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