Del 1 al 30 de diciembre vive en Andorra la tercera edición del Poblet de Nadal (la Aldea de Navidad)

Del 1 al 30 de diciembre vive en Andorra la tercera edición del Poblet de Nadal (la Aldea de Navidad) - Andorra

Se acerca la época más mágica del año y Andorra se vestirá de gala para acogerla. Con las calles llenas de luces y las innumerables actividades que el Principado tiene para este año, qué mejor que escaparse durante estos días a vivir unas Fiestas de ensueño y revivir la ilusión en el país de los Pirineos.

La capital de las ilusiones

Del 1 al 30 de diciembre, la tercera edición del Poblet de Nadal (la Aldea de Navidad) transforma Andorra la Vella en una experiencia navideña excepcional, con leyendas y sueños hechos realidad. Un sinfín de actividades en las calles, espacios para los más chicos, música y mucha magia llegan de la mano de esta Aldea y se combinan a la perfección con la oferta comercial del Mercado de Navidad, en el mismo centro de la villa, donde podremos encontrar los mejores regalos para los seres queridos y una amplia oferta gastronómica para que el disfrute sea completo.

Planes para los más pequeños

Como cada año, desde el 27 de diciembre hasta el 5 de enero, el Complejo Deportivo y Sociocultural de Encamp acoge el Salón de la infancia y la juventud. Unos días en que, aprovechando las vacaciones de Navidad, se ofrecen actividades orientadas a niños de todas las edades. Talleres y espectáculos que se complementan con demostraciones de las últimas novedades en videojuegos y simuladores de MotoGP, vuelo, conducción de F1, rolling xtreme, motos de agua, rally, bicicleta de montaña, etc. para los más mayores y un circuito de coches eléctricos, un tren infantil, el espacio Circus, las camas elásticas y la ludoteca, para  todos los niños.

Del 1 de diciembre al 7 de enero, la llegada de Papá Noel es otro de los momentos más deseados por los niños, ya que trae golosinas y también la ilusión de los regalos. Este simpático personaje, que gana cada vez mas adeptos, no se deja amedrentar por la nieve y carga su trineo de ilusión para repartir a los más pequeños.

Las buenas tradiciones nunca se pierden

Los pesebres se han convertido en toda una disciplina artística y en Andorra no son la excepción. Un ejemplo es el Pesebre Gigante de Canillo, en el que además de adorar a un niño Jesús de tamaño real se puede descubrir a la vez sus calles y plazas. Y si cabe más auténtico aún, en el Principado tienen una gran aceptación a los pesebres vivientes; por 5º año consecutivo recupera fielmente la obra de Esteve Albert para que la disfrute toda la familia los días 15 y 16 de diciembre.

Nunca amarga un dulce y menos en vísperas de Navidad. Tras la Misa del Gallo, en todas las parroquias y, como es tradición, se repartirán chocolate, bizcocho, vino hervido o moscatel a los asistentes.

La relevancia de la música en esta época de celebración se ejemplifica con el concierto de apertura de año de la Orquesta Nacional Clásica de Andorra (ONCA), dirigida por Francesc Prat. Una de las citas más esperadas por los aficionados a la música que inician el año entre piezas clásicas de Johann Strauss, Johannes Brahms y Giuseppe Verdi, entre otros. Una de las otras y muchas experiencias que ofrece el Principado en estas fechas señaladas en las que a todos nos complace divertirnos rodeados de familia y amigos.


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