Donde el río se esconde bajo las piedras

Donde el río se esconde bajo las piedras - Internacional

Para empezar un buen año, con amigos decidimos viajar desde el pueblito dónde vivimos hasta Lanquín Alta Verapaz, un departamento ubicado en Guatemala. El viaje duró al rededor de 10 horas, nos detuvimos en baja verapaz para almorzar, tanqueamos la camioneta y seguimos el trayecto. La vista que se tuvo fue increible, árboles y montañas por dónde voltearas a ver, Aproximadamente a las 6:00pm llegamos a Lanquín, y la tarea era buscar un hostal cerca, una hora después encontramos el hostal Vista Verde, el cual recomiendo por ser económico y accesible, aparte de la vista que tiene.

Nos instalamos en la cabaña, bajamos a cenar, nos pusimos nuestros trajes de baño y nos dirigimos a la piscina, compartimos unas cervezas y hablamos de los planes para el siguiente día. La madrugada fue helada pero el buen viajero siempre se prepara con todo.

A las 7am bajamos a desayunar, preparamos nuestras mochilas con agua, repelente, comida, ropa de repuesto, cámaras, cargadores y nos dirigimos al camioncito donde embarcaríamos la aventura. El viaje duró una hora, se compartió con otros turistas y locales, nos dimos cuenta que ya estábamos cerca de llegar a nuestro destino cuando vimos al lado del camino un rio con agua color turquesa. El costo del «ride» fue de Q25 ida y vuelta, la entrada a Semuc Champey de Q10 por persona (nacionales), Q50 para extranjeros.

La primera actividad que se realizó fue la escalada para el mirador, en la cuál, personalmente casi muero del cansancio, es una subida muy empinada, y si llevas una mochila muy equipada, te cansarás más, pero el lado positivo es que se trabajan los cuadriceps al mismo tiempo. Honestamente vale la pena hacer esa caminata cuando ves el puente de piedra cáliza donde corre el río Cahabón. Bañarse en esas aguas es uno de los mejores placeres para mí. El día se sintió corto, en el camino de regreso conocí a un grupo de mochileros con los que intercambié experiencias, un recuerdo inolvidable de esto es cantar Hakuna Matata en 3 idiomas diferentes.

La diversidad en estos lugares siempre me traerá satisfacción y recuerdos maravillosos. ese mismo día agarramos camino a Cobán, Alta Verapaz y tuvimos suerte de encontrar habitaciones en Big Tower. Al siguiente día, aprovechando que nos quedaba en la misma ruta, decidimos dar otra pequeña escalada al biotopo del quetzal en Baja Verapaz, aunque no hayamos tenido suerte de ver volar al quetzal, realmente fue una experiencia increíble.

Fueron 3 días llenos de risa, cansancio, buenas vibras, algo de malas vibras por lo mismo del cansancio, pero lo volvería a repetir, con la diferencia de permanecer más tiempo en esos lugares.
No cabe duda de que los viajes expres, sin planearlos, son los mejores de todos.

Hasta la próxima.


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