Escapada a Málaga y Granada

Escapada a Málaga y Granada - Granada

Viajar del norte al sur es siempre un cambio para el viajero; Sueles pasar de ver zonas muy verdes a ver grandes extensiones de olivos y un paisaje más seco, pero no por eso menos bonito.

Llegamos a un pueblo de Granada llamado Castillejar y nos alojamos allí en casa de un familiar. El pueblo es pequeño pero tiene encanto, calles muy estrechas y pendientes pronunciadas, pero gente encantadora que enseguida te trata como uno más.

Mi recomendación para comer, cenar o desayunar muy bien, es en el bar » La oficina», su dueña es un encanto, te ofrece variedad si no tiene lo que has pedido. Las llescas o «Espardenyes» como diríamos en Catalunya, son enormes y muy variadas: salmón, jamón salado al corte, queso, longaniza etc. vamos que con las tapas de entrante al pedir una caña o refresco y eso, cenas la mar de bien!. Por la mañana te hace tostadas, con aceite, mantequilla o lo que quieras y las pizzas son muy buenas; sin duda es un lugar para visitar.

Saliendo de ruta decidimos ir hasta Nerja (Málaga), que en coche está a una hora y poco, para visitar las cuevas de Nerja. Las entradas de las cuevas cuestan 14€ si no las sacas on-line o por el cajero que allí hay(te ahorras 2€) y la visita, según indican, dura 45 minutos, pero eso no es así, acabas yendo a toque de pito por un lugar bello pero oscuro,con escaleras y con un ladrillo (o móvil)colgado que te va explicando los detalles. Total que no ves nada porqué vas pendiente de caerte y no se aprecia la verdadera belleza de las cuevas.

Al salir tienes la foto de turno que vale 7€ y que te podían incluir con la entrada, que entiendo que ayuda a la conservación de las cuevas y a pagar al personal, pero es excesiva.
Tienes opción de visitar el museo donde hay una replica de las pinturas rupestres y de los personajes de Verano, además de poder ir a ver en directo el barco de Chanquete, apto para melómanos.

Queriendo ver más cosas, nos fuimos de nuevo a Granada y como no había entradas para la Alhambra, visitamos la catedral y el centro y barrio judío. Es muy bonito, las calles peatonales llenas de tiendas con souvenirs y otras cosas típicas de la zona y sobretodo el arte que se respira en cada rincón. Callejeando por ella, encontraréis la plaza del «Aguador y su burro» que se creó en homenaje a éste personaje que formo parte muy activa en la vida cotidiana de la ciudad. Es una plaza llena de Restaurantes típicos de la ciudad, con unos precios no muy asequibles al bolsillo, pero buscando siempre encuentras algo que encaja.

De vuelta a Catalunya, decidimos pasar por la autovía que pasa por Murcia y subir por la costa y no páramos a comer en dicha capital. Murcia como ciudad es normal, bonita, pero muy típica,con zonas que albergan grandes obras de arte como la Catedral de Murcia, el Palacio de Almudí, la Torre del Homenaje o el Palacio de Guevara. Nos recomendaron ir a comer a una zona con una plaza llamada Plaza las Flores, donde hay muchos bares de tapeo o restaurantes para comer.Entramos en el «Mesón de Murcia», un lugar no muy grande, pero acogedor, nos atendieron muy bien y la comida estaba muy buena; Relación calidad-precio muy bien; Probamos la Ensalada Murciana, que para mi gusto le faltaba algo más, como poner huevo duro, pero estaba buena.

Para ser un fin de semana de tres días ya vimos muchas cosas!


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