Experiencias de mi viaje a Italia

Experiencias de mi viaje a Italia - Opinión

Mis pasadas vacaciones entre diciembre de 2015 y enero de 2016 las pasé en Italia. Quiero compartir con los lectores del Tripadvisor mi experiencia personal. Buena parte de los latinoamericanos que viajan a Europa, por lo general visitan una decena de países en un par de semanas. Mi esposa y yo decidimos concentrarnos (con una excepción) en uno solo para conocerlo mejor. He aquí nuestra experiencia:

1. Generalidades

Italia es un país rico en historia, con ciudades llenas de monumentos e iglesias de hace siglos que permiten un reencuentro directo con el pasado de nuestra civilización occidental. El país tiene excelentes vías de comunicación terrestre y una amplia oferta hotelera para todos los gustos y bolsillos. No es un país muy limpio. Los fumadores tiran las colillas de cigarrillo al piso. Sin embargo, los conductores, incluidos los motociclistas, conducen en forma decente y ordenada.

Muchas de las vías con callejones, con quien sabe cuántos siglos de historia.

Fuimos en invierno, pero el frío no fue obstáculo. Salvo Milán, donde el frío se sintió más, el resto era como estar en Bogotá.

1.1. Idioma

Es cierto que el Italiano es parecido al español, pero yo tomé unas clases de italiano por varios meses antes de ir y me sirvieron hartísimo. No hay como uno poder preguntarle a Raimundo y todo el mundo en su idioma natal, sin gaguear tanto. Si el italiano no lo manejas, muchísima gente en Italia domina el inglés. Si no manejas ni lo uno ni lo otro, al menos lee antes un libro de los que tienen frases estándar en italiano, y pon buen oído para entender.

1.2. Teléfonos

Poderse comunicar es clave. Por eso, yo compré una SIM Card en Italia y 300 minutos para mi celular. Uno cree que no lo va a necesitar, pero por ejemplo una de nuestras acompañantes se enfermó y gracias al teléfono pudimos conseguir asistencia.

Si vienes de Latinoamérica, puede pagar un servicio de Roaming. Es caro, pero la posibilidad de poderse comunicar es clave. Si no tiene lo anterior, al menos tenga Whatssapp, y cuando esté en hoteles o en sitios donde se pueda conectar a internet, así al menos tiene como comunicarse.

1.3. Maletas

Entre menos pesadas las maletas, mejor. Esto porque si uno viaja en tren, hay estaciones que no tienen ascensor o escaleras eléctricas en toda parte, y entonces lo ponen a uno a “maletiar”. Yo fui con cuatro mujeres, así que saque harto músculo subiendo y bajando maletas. La mejor de todas las maletas fue una tula, bastante fácil de manejar, resistente y amplia.

1.4. Lavada de ropa

Lavar ropa en Italia no fue fácil para nosotros. Aunque hay negocios donde hay máquinas que aceptan monedas, lavar ahí ropa significa perder, prácticamente, unas cuatro horas, que cuando uno es turista son valiosísimas. Cuando nos quedamos en un apartamento, ahí había lavadora y entonces no hubo problema. Nos tocó, entonces, lavar en los lavamanos del hotel, y secar la ropa en el mismo baño, y al final, como uno está de caminante, no es cosa del otro mundo.

Para planchar, en los hoteles le pueden prestar un ferro (una plancha), pero si nadie lo conoce a uno, andar con una camisa un poco arrugada, no es mayor problema.

2. Transporte

2.1. Vuelo

Nuestro vuelo inicial fue por Avianca, para mí la mejor aerolínea. Tiene aviones de última generación, bien cómodos, con pantallas individuales para cada asiento, y una atención que, por lo general, es bastante esmerada. Nuestro vuelo inicial (Bogotá – Madrid) no pudo ser mejor: azafatas que tratan al pasajero con dedicación, y una serie de comidas (tres en todo el viaje) que le hacen pasar las horas de vuelo sin hambre.

De Madrid a Roma viajamos por Iberia, todo lo contrario a Avianca. No dan ni un café, a menos que lo pagues, y la posibilidad de diversión a bordo es prácticamente nula. Las azafatas solo miran a los ojos a los pasajeros a la entrada y a la salida del vuelo, como si eso fuera suficiente atención.

2.2. Tren

El billete del tren se puede comprar en internet o en la misma estación del tren. En internet, el problema para los que venimos de Latinoamérica es que al pagar online con tarjeta de crédito, esta le cobra a uno el euro a precio de huevo de oro. En cambio, si uno logra comprarlo antes en la estación del tren, paga en efectivo, y como casi siempre las divisas extranjeras se compran por un precio ligeramente inferior al oficial, se ahorra unos centavos.

Hay que tener una precaución cuando se compran los billetes de tren. Hay unos billetes que son abiertos, es decir, uno toma el tren de la hora que mejor le convenga y no tienen asiento específico. Estos billetes, ojo, debe uno trimbrarlos antes de subirse uno al tren. ¿Qué es eso de timbrar el billete? Es simplemente, meter el billete de tren, es decir, el pasaje impreso en unas máquinas pequeñas que son como de color amarillo o verde (no son las maquinotas grandes donde uno compra el pasaje), y que medirán por ahí unos 25 por 10 centímetros. Son parecidas a una pelota de futbol americano. La razón para que se deba timbrar, es que como es un billete abierto, uno debe timbrarlo para establecer a partir de qué momento es que lo va a utilizar.

Si el billete es específico, con hora y puesto concreto no se debe timbrar.

Ojo con el horario. El tren sale milimétricamente a la hora establecida. Entonces, uno tiene que estar a tiempo en el binario correspondiente y subir al tren también con tiempo. Los binarios son los rieles por donde el tren sale. Uno debe mirar la pantalla que informa de qué binario sale. Generalmente, el anuncio sale por ahí unos 20 minutos antes de la hora de partida. Hay que estar, entonces, pilas para que el tren no lo deje a uno.

Pregunte por las promociones. Generalmente hay promociones, 2 x 1, los sábados. Si está en Roma y piensa ir y volver en un día a otra ciudad (por ejemplo a Nápoles), esta la resultará siendo una buena opción.

2.3. Bus municipal

Los servicios de bus dentro de las ciudades son bueno, pero ojo que toca comprar el tiquete, no en el bus, sino antes. Generalmente, en los sitios donde venden cigarrillos (Tobacoa) o las edícolas (donde venden periódico) se pueden conseguir.

2.4. Taxis

Pregunte primero cuánto cuesta el taxi, y tenga a la mano la dirección completa de a dónde va. A nosotros nos pasó que un taxista nos dio un precio porque le dijimos que el hotel quedaba cerca del aeropuerto, pero ya subidos en el carro, cuando le dimos la dirección, nos cargó otro valor. Sepa bien a dónde va y establezca el precio con el conductor antes de subirse.

3. Comida

En general, una comida decente no se baja de unos 15 euros por persona. Las hay más baratas y más caras, pero para alguien tipo clase media, menos de 15 no va a encontrar muy bueno que digamos.

Hay quienes viajan al exterior y resultan comiendo Mac Donalds en todo sitio. Grave error porque parte del disfrute de un viaje es conocer la comida típica del sitio que uno visita. En nuestro caso, una acompañante se enfermó al comer Mac Donalds y ahí sí que nos tocó comer solo en restaurante. Fue una buena experiencia:

En Milán, uno puede comer una auténtica milanesa de res o de cerdo. En Nápoles, puede comer pizza napolitana. En Bolonia, qué mejor que una pasta a la boloñesa y en Venecia una pasta veneciana.


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