Jalan Alor: El escaparate de la gastronomía malaya.

Jalan Alor: El escaparate de la gastronomía malaya. - Internacional

Atardece en Kuala Lumpur. Las Torres Petronas comienzan a desdibujarse en la bruma del crepúsculo. Tras un día agotador caminando por el asfalto ardiente, el viajero busca su recompensa: reponer energías en el mercado nocturno de Jalan Alor Street, una joya gastronómica en medio de la sofocante metrópolis.

En una sola calle, cientos de puestos con aromáticos arroces, suculentas carnes y exóticas verduras atraen la atención del hambriento turista, incapaz de decidir qué manjar probar. Y es que los malayos han tomado prestadas las tradiciones de Arabia, la India, China y Tailandia, para convertir su cocina en una de las más ricas del sudeste asiático.

A pesar de las altas temperaturas del país, la comida malaya no se basa en platos fríos y refrescantes. Al contrario, aquí prevalece todo lo caliente, lo potente, lo especiado. Si creías que tu paladar estaba acostumbrado al picante, comer aquí te hará replantear tu grado de tolerancia. Por más que te aseguren que está “mild” (suave), no lo creas.

Por otra parte, no pretendas encontrar glamur en Jalan Alor. Sentados en mesas y sillas de plástico, con rudimentarios ventiladores como única fuente de aire, los turistas y la población local disfrutan de deliciosos platos que no te puedes perder:

Nasi Lemak
Considerado el plato nacional, la versión más común consiste en arroz hervido en leche de coco, con salsa de chile o sambal, acompañado de huevo duro, pepino, anchoas fritas, cacahuetes tostados y pollo frito. Al extranjero le sorprende el original modo en el que se sirve: en una hoja de platanera.

Hokkien Mee
De raíces chinas, este plato consiste en gruesos fideos bañados en salsa de soja, lo que le proporciona su característico color oscuro. Con sus múltiples versiones, dependiendo de los ingredientes que se le añadan, en Kuala Lumpur se sirven con grasa de cerdo, calamares, pescado y col. Contundente, pero con un sabor muy sutil.

Bakuteh (BKT)
Plato de suculentas costillas de cerdo, que se dejan cocer durante días en un caldo condimentado con anís, canela, ajos, clavo, hinojo y dong quai, una hierba originaria de China. Como acompañamiento, verduras, champiñones, vísceras y tofu. Literalmente, la carne se deshace en la boca.

Satay
A pesar de asociarse comúnmente con Tailandia, en cualquier parte de Malasia encontrarás estos pinchitos a la barbacoa de pollo, cordero o ternera. Su característico color amarillo deriva de la cúrcuma en la que se rebozan. Se suelen acompañar con una original salsa de cacahuete, como no, bastante picante.

Rendang
Las fiestas nacionales y locales tienen aroma a rendang, el plato favorito de los malayos para las celebraciones. Se trata de un suculento y tiernísimo estofado de ternera con un sospechoso tono oscuro que no debe llevarte a confusión: es el resultado de una lenta cocción en leche de coco y especias como chile, anís, cardamomo, clavos y canela.

Ikan Bakar
En el mercado de Jalán Alor es imposible pasar por alto los puestos de pescado (Ikan) al grill (bakar). Para cocinarlo, lo marinan en especias y lo envuelven en hojas de platanera. Con ello, se consigue que el pescado no se seque y conserve todo el juego del marinado. Servido con una salsa de chile, ajo y lima, también existe la versión con marisco o calamares.

Laksa
Al mirarlo, no habrías decir si se trata de una sopa de fideos o un plato de fideos con mucho caldo. Esta delicia, de influencia chinas, está hecha con caldo de tamarindos, servido con fideos de arroz, y pescado o gambas, a tu elección. Aunque existen diversos tipos de Laksa, el más popular es el Assam Laksa, en el que los fideos se hierven en un caldo de pescado con sabor agridulce. Por supuesto, espera una agradable sensación picante…

Roti Canai
De inspiración hindú, el Roti Canai es un pan plano y esponjoso que se suele acompañar con carne al curry. Si bien lo comen a cualquier hora del día, es más común como desayuno o snack. Con ingredientes tanto dulces como salados, es más usual acompañarlo de una carne con curry. Si eres de los golosos, los puedes tomar dulces. Uno de los favoritos es el roti con plátano y leche condensada. Para chuparse los dedos.

En fin, Jalan Alor es una pasarela de exóticos sabores, aromas y texturas, que solo el inconfundible olor del durián puede estropear. Considerada la fruta más maloliente del mundo, cuando veas el puesto, cruza la calle.


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