París para personas con movilidad reducida

París para personas con movilidad reducida - Francia

A parís llegué desde Madrid por vuelo de Air Europa, sin ningún inconveniente, con asistencia tanto en Barajas como en Orly. En menos de 15 minutos estaba fuera del aeropuerto y tuve prioridad para conseguir taxi. En Orly se retiran las valijas a unos 10 metros de la puerta de salida del aeropuerto.

Me hospedé en un maravilloso hostel en Montrmarte, llamado Le Village. Al pie de la colina donde se encuentra la Iglesia de Sacre Coeur. Estaba atendida por brasileros que hablaban bien español y me alojé en una habitación con 4 camas cuchetas. El hotel dispone de ascensor por lo que no hay problema para llegar.

Dentro de los servicios está incluido el desayuno que uno se sirve en el comedor de la planta baja, pudiendo elegir tanto croissants como tostadas o galletas. Hay té, café y jugo y todo sin límite. También tiene cocina lo que permite ahorrar bastante en comida. En frente hay un supermercado DIA donde se puede conseguir lo que uno desee.

A una cuadra está el Boulevard Rochechuart que luego se convierte en Clichy. En este se pueden conseguir souvenirs y cosas para comprar a muy buen precio.

Comencemos con las visitas. En mi caso el primer día fui hasta el Sacre Coeur, al no poder subir escaleras tomé el simpático funicular que sube la colina. Quedé decepcionado al ver que para acceder a la Basílica tenía que subir más escalones, entonces decidí rodearlo y llegué después de una larga caminata a la base de la Iglesia. No pude entrar, solo se accede por escaleras, pero la vista desde ese lugar vale la pena. Luego fui cuesta abajo hasta la famosa place du tertre donde se hacen los retratos. Había mucho para conocer en Montmartre pero por mis limitaciones al museo Van Gogh no pude entrar y no llegué al cementerio. Bajé hasta el café donde se filmó la película Amelie que noté que estaba a la vuelta del Moulin Rouge. Tomé un café en Les deux moulines y vi de afuera Moulin Rouge, si uno quiere entrar hay espectáculo pero cuestan bastante dinero, mi viaje era de poco presupuesto.

El segundo día fui hasta la famosa Torre Eiffel, hice la cola para las entradas donde no tuve prioridad. Saqué entrada hasta la cima de la torre, se puede sacar hasta el piso anterior por menos dinero. Se puede subir por escalera o ascensor. Cuando llegué al piso intermedio donde hay un restaurante muy lindo y hermosa vista decidí seguir subiendo. Pero para mi sorpresa para tomar el siguiente ascensor hay que subir una escalera, así que si no puede subir escalones solo saque hasta el piso intermedio. Debo reconocer que al hacer el reclamo me devolvieron la diferencia. Al salir cucé el puente para ver la torre desde Trocadero. Hubiera querido tomar uno de las lanchas que recorren el Sena pero solo se accede al río bajando escaleras. Terminé ese día en el arco del triunfo, donde podría haber subido pero no lo hice.

El tercer día fui al Louvre.  Saqué mi entrada y luego me devolvieron el dinero porque los discapacitados no pagan. Saqué la audioguia que es muy útil porque tiene gps y te dice según donde estés que obras de arte hay. Me aconsejaron ver La Gioconda primero antes que se llene de gente pero igual estaba rodeada, pude llegar igualmente a verla de cerca, luego ahi cerca está la Venus del Milo y después seguí por muchas horas. Son tres castillos para recorrer y si uno quisiera ver todo le lleva más de un día, vale la pena y más.

El cuarto día fui hasta Notre Dame y recorrí esa zona, jardines Luxemburgo y Sena. Lo que me conmovió de Notre Dame es pensar cuantos reyes pasaron por esa Iglesia y la historia que tiene.

El quinto día fui a ver un partido de fútbol del PSG al parque de los príncipes. Dejaron pasar al taxi hasta un lugar más cercano al estadio y cuando llegué, al mostrar mi entrada me preguntaron por las escaleras. Al decirles que necesitaría ayuda una persona me ayudó a llegar a mi butaca y me dijo que lo espere cuando termine el partido que me buscaba. Una atención espectacular y un partido también espectacular, para un amante del fútbol.

Dejé para el último día el Palacio de Versalles, y fue uno de los recorridos que más me gustó. A pesar de la dificultad de acceder ya que tiene un gran patio empedrado para acceder donde se me complicaba caminar. Tener cuidado dentro del Palacio que está muy resbaloso el piso, yo me caí dos veces. Tampoco se paga entrada por ser discapacitado y se entra por un lugar aparte, hay gente de la organización que al verte te llevará. Yendo a lo turístico el salón de los espejos es increíble, y curioso ver los dormitorios de Luis y Maria Antonieta. Después los jardines son algo aparte, conviene comprar la entrada al trencito que te lleva a recorrerlo entero, son muy grandes las distancias, tanto que había dos casas de fin de semana dentro.

Bueno, espero que mi experiencia sirva para que alguien pueda organizar su viaje con más facilidad.


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