Un Paseo Nocturno a las Afueras de Bogotá, Colombia

Un Paseo Nocturno a las Afueras de Bogotá, Colombia - Internacional

Un paseo que casi se convierte en una historia de terror

¿Alguna vez has viajado por carretera, pones el GPS a funcionar para evitar pagar un peaje y luego descubres que te encuentras totalmente perdido en un callejón sin salida? Bueno, esta historia me sucedió hace algunos años, cuando la pandemia aún no había llegado a nuestras vidas. Con mi familia decidimos realizar un paseo por carretera desde la ciudad de Cali, Valle del Cauca, Colombia, un viaje que dura un total de ocho horas, un poco agotador, pero si viajas sin afán de llegar, puedes realizar pequeñas paradas a descansar y a comer algo para tener más energía y seguir tu camino; volviendo a la historia, llegamos a Bogotá a eso de la media noche después de haber viajado desde el medio día. Solamente paseamos una semana en Bogotá, conociendo lugares turísticos a los cuales no había tenido la oportunidad de ir; pero llegó el fin de semana y la rutina del paseo cambió, pues decidimos viajar a conocer los pueblitos cercanos a Bogotá que muchos disfrutan, por ejemplo, Sopó.

En medio de nuestro viaje, todo andaba bien, salíamos todo el día a tomar fotos, a caminar, a disfrutar de la comida típica del lugar, etc. sólo alcanzamos a visitar como tres pueblos en total, pues el fin de semana era festivo, y había mucho camino que recorrer. Recuerdo que era de noche y mi mamá decidió poner el GPS a andar, porqué queríamos evitar tener que pagar un peaje más, sin embargo, cuando encontramos una ruta que parecía viable para nosotros, el GPS nos llevó hasta una pequeña loma en un callejón de carretera sin pavimentar, con césped y más césped a los lejos, por atrás solo veíamos oscuridad y más oscuridad, y nos acompañaban el canto de las chicharras de esa noche.

De pronto, por una parte de nuestro camino, el auto no quiso subir más, por más que se acelerara parecía que estaba atascado por el barro de la calle, para nuestra suerte, a unos pocos kilómetros de nuestra ubicación, vimos una pequeña casa con luces encendidas que indicaban que había alguien ahí, lo más gracioso de toda esta situación que vivimos fue que, como soy fanática del cine de terror, las historias, mitos y leyendas y literatura, empecé a imaginar cosas terroríficas que nos podrían suceder en ese instante que estábamos varados, mi tía no dejaba de regañarme y pedirme que no contara nada de esas historias porqué estaba muy nerviosa, y yo nada más pensaba en que podría escribir cuando llegara a mi casa después de ese paseo.

Mi abuelo, mi mamá y yo, a los pocos minutos de pensar que haríamos para salir de ahí esperando que el carro pudiera salir de dicho lugar, decidimos ir en busca de ayuda a la casita que habíamos visto, por suerte había una pareja de señores que nos saludaron amablemente, bebían cerveza y pasaban un rato tranquilo observando la naturaleza que los rodeaba, el señor amablemente se ofreció con su camión en ayudarnos a remolcar el carro y gracias a su ayuda, pudimos salir de ese callejón, nos indicó cuál era el mejor camino para regresar a la carretera y poder así volver a Bogotá, le dimos una pequeña recompensa por la ayuda y pudimos regresar a nuestra casa sanos y salvos, sin ninguna compañía inesperada.


3.50 - 2 votos

Patrocinado