¿Cómo viajar a bajo costo? Una opción de viaje: el Macramé.

¿Cómo viajar a bajo costo? Una opción de viaje: el Macramé. - Internacional

 «La tierra se convierte en oro, en las manos del sabio»
– Rumí-

Lo increíble del caracol es que lleva su casa consigo. Esto podría ser una definición de todos los viajeros que en los caminos recuerdan su hogar, pero también de aquellos trotamundos que poseen un taller pequeño de artesanías y que son los que crean una economía personal que depende nada más que de ellos. Esos diminutos sistemas de trabajo permiten amplia movilidad e independencia, porque equivalen a llevar una pequeña empresa entre las manos.

Rentable en Latinoamérica donde la gente valora el trabajo artesanal. He conocido a muchas personas que fueron descubriendo alguna habilidad a medida que su dinero menguaba y querían seguir recorriendo partes de Latinoamérica a bajo costo. Uno de los trabajos más efectivos que observé y que me ha parecido magistral por sus posibilidades de manejo, y por lo rápido que se puede aprender, es el macramé. El macramé es el tejido de diversas formas con hilo que parte de la creación de nudos, la palabra procede del turco makrama y pasó al francés como Macramé.

Dejo aquí algunos consejos:

Si uno piensa en el plano emocional de una persona, un nudo es la metáfora de algo que hay que desatar, pero en el tejido artístico los nudos apresan la belleza en los hilos para lograr un objeto único. Los diseños de los adornos varían en la técnica. Pude observar a lo largo de mis viajes que las personas que compran estas artesanías, se sienten llamadas a veces por la simplicidad de estas bisuterías, o en caso contrario, por ciertas formas de un preciosismo increíble que impelen a la sensibilidad.

Y esto quizás haga de este hermoso arte su ventaja, ya que no se necesita en un inicio que sea complejo, por lo que se puede comenzar por nudos simples. Por otro lado, el tejido macramé también puede combinarse, una vez dominada la técnica, con piedras, semillas, plumas, madera, vidrio, etc. lo que realza su valor.

En cualquier lugar del mundo conseguirá hilos encerados, de distintas calidades que puede ir probando en la práctica. El colorido de estos hilos abarca toda la escala cromática lo que lo hace aún más vistoso para la creación (algunos sólo manejan gamas oscuras, lo que le da a las artesanías cierto aire místico). Es barato, fácil de llevar, liviano y podría cargar en una mochila muchísimos rollos de hilos, lo que permite viajar de manera cómoda.

Las piedras, semillas, dientes, plumas, pedazos de hueso o de asta pulida, para decorar su obra, podrá conseguirlas de otros artesanos o vendedores que se dediquen a ese rubro y que en Latinoamérica abundan, ya que se van adquiriendo, e intercambiando desde Ecuador, Brasil, Paraguay, Perú, Argentina y Bolivia. Y se preguntará ¿cómo se aprende a tejer? mire tutoriales que hay muchísimos en youtube.

En este sentido hacer macramé es algo muy rentable, tanto por la comodidad como por las ganancias, podría mantenerse y alimentarse fácilmente, y sin hablar del placer que es elaborar una pieza con sus manos, algo que no tiene precio. Con respecto a su parche, que así se le dice a su puesto ambulante, porque es una tela que uno puede ubicar en cualquier calle para vender, debo avisarle que mientras más artesanías tenga será mejor.

Ya sean collares, pulseras, tobilleras, o llamadores de ángeles, usted debe deducir que mientras más colores, o más sea la complejidad de los tejidos, más posibilidades le ofrece a la mirada de los compradores. Y por ende más venderá. Sin embargo esto no es una regla fija, en la calle no es sólo lo que se vende lo que usted promociona, usted piense que está ofreciendo no un producto, sino un objeto artístico que salió de sus manos, y eso hace que su obra tenga un sentido distinto, por ello valore su obra.

A la hora de vender intente captar en sus compradores aspectos esenciales de la personalidad que se relacionen con sus artesanías, esto es algo muy importante. Un artesano muy sabio, en Perú, me dijo que él no vendía cosas, que el vendía una necesidad espiritual, y puede que usted encuentre en el otro un algo que buscaba que contribuya a su vestir, a su modo de andar en la vida, que le represente un amuleto, o simplemente que le ayude a agasajarse y sentirse bien.

La vida del artesano que vende macramé en la calle está íntimamente relacionada a la palabra, un tesoro infinito, ya que la gente que anda por la calle también necesita del diálogo como un lazo afectivo en este mundo cada vez más impersonal. Por ello cuando se disponga a vender su paño trate de relacionar sus creaciones con aspectos incluso de su historia personal, hasta podría contarle a cualquier persona de sus viajes. Usted no lo sabe, pero la gente en su mayoría no viaja tanto, y por ello sus viajes podrían generar un gran afecto y un deslumbramiento en el otro que no sospechaba.

En la calle sigue viva la necesidad humana de escuchar aventuras, relatos y viajes como en la antigüedad sucedía. Sea usted el Marco Polo de cualquier persona que necesite su experiencia o su aliento. Las artesanías en macramé son un tejido, y tejido también significa texto, o sea que sus obras al igual que usted tienen algo para contar.

Tal vez sus pulseras o collares, o lo que esté ofreciendo, sean una extensión de su sensibilidad, es decir que hay algo de su espíritu que brinda en su creación. El viajero, por sobre todo, tiene un espíritu pulido por los viajes, es decir, un brillo de piedra preciosa para ofrecer en cualquier calle del mundo.


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