Vivir Montevideo…

Vivir Montevideo… - Uruguay

“Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor pinta los muros
y de los rostros que atardecen
uno es el rostro del amor”…

Cada ciudad puede ser otra, es un bellísimo poema de Mario Benedetti quien fue: Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo, con una fructífera producción literaria de más de ochenta libros, muchos de ellos traducidos a más de veinte idiomas.

Benedetti fue integrante de la generación del 45, un movimiento artístico de autores uruguayos que se dio entre 1945 a 1950, en su mayoría escritores, pintores y músicos, éste movimiento se constituyó en un fenómeno social, cultural y hasta político que marco de manera definitiva la identidad de la actual sociedad uruguaya.

Sin embargo no es de esto que les quiero hablar, quiero hablarles de la capital de Uruguay, Montevideo, y por qué Vivir Montevideo…

Cuando viví en Montevideo, recién llegaba de una Capital Latinoamericana muy movida y muy ruidosa, y aunque no me impactó para nada la espectacular calma y silencio de la ciudad, más bien deseaba vivir en un lugar cero trafico y bullicio, lo que si me impacto fue el hecho  que en el Invierno las calles de la ciudad están ¡solas!, salvo uno que otro carro o una que otra persona a la orilla de la Rambla pescando, y no se observa un movimiento comercial muy dinámico. Pero obvio, esta dinámica responde a lo agreste que resulta el frío del invierno uruguayo y la velocidad de sus vientos.

Cosa bien distinta en las otras estaciones del año donde realmente observas un dinamismo espectacular, caracterizado fundamentalmente por un compartir constante entre amigos y familia por doquier, la familia o los amigos se sientan en los cafés, en los parques, en los bancos dispuestos a lo largo de la Rambla a conversar, unos corren, otros patinan, otros toman sol, otros leen.

Sin embargo esta primera impresión es realmente eso: una primera impresión, porque Montevideo hay que vivirla, y es allí donde cobra fuerza la estrofa del poema con el que inicié mi artículo: “Cada ciudad puede ser otra cuando el amor pinta sus muros”… y es que cuando te permites conocer a ésta ciudad, su gente, su historia y comienzas a vivirla, a sentirla, descubres una Montevideo mas allá de sus muros, que a primera impresión pueden ser fríos, el poeta vuelve a tener razón cuando dice: …”Y de los rostros que atardecen uno es el rostro del amor”…

Más allá de un lugar, como sitio turístico, una de las primeras cosas que vale la pena conocer y disfrutar es su historia y entonces te encuentras con personajes como Benedetti y su obra, o historias como esta de la generación del 45, capaz de influir hasta el sol de hoy sobre una y otra y otra generación.

En Montevideo una de las cosas más espectaculares e increíbles que puedes hacer y ver una y otra vez, es leer: un libro, un poema, la prensa. Adultos y jóvenes por igual pueden disfrutar de los rayos del sol en cualquiera de los bancos que tienen vista al Río de la Plata. Increíblemente asombroso en la era del Internet, también se disfruta de leer un Book.

No te quiero aturdir con una lista interminable de cafés y restaurantes, heladerías, comida rápida, pero los hay para todos los gustos y por supuesto su gastronomía merece un punto aparte, excelente… Una de las cosas que recuerdo y te hace agua la boca son sus carnes, sus vinos y su fabulosa Cerveza “Patricia”, al mejor estilo uruguayo, IMPECABLE.

Su impresionante Rambla que acompaña al menos 30Km a lo largo de la ciudad y bordea buena parte de los barrios más importantes de ésta, dotada de asientos, paradores, una marina, uno que otro restaurante y su espectacular vista al Río de la Plata, aquí puedes desde pescar, caminar, correr, leer, oír música, montar bicicleta, volar papagayos, hasta simplemente sentarte a contemplar un amanecer, un atardecer, o una noche estrellada.

Sus 5 centros comerciales, del mas antiguo al mas moderno, que no tiene nada que envidiarle a otras ciudades mucho más pobladas pero que a diferencia, no solo te ofrecen variedad en tiendas, restaurantes y diversión sino que además por ser una ciudad pequeña los puedes disfrutar sin mucha gente, con cierto grado de “exclusividad”, ¡es rico comprar así!

El hermoso Parque Rodó, a la altura de Playa Ramírez, donde puedes dar un paseo lleno de historia y cultura, sentarte a tomar Mate, su tradicional té, hasta escuchar la tarde de un domingo sus tradicionales tambores al ritmo del Candombe, que es una celebración de origen africano que fue exportada al Uruguay en la época de los esclavos y se quedó para siempre.

Otra forma de Vivir Montevideo, es ir en verano al Teatro de Verano o en los Tablados en la Rambla de Montevideo a ver el espectáculo teatral de La Murga, es un genero musical propio de su cultura que se caracteriza por la puesta en escena a través de su canto coral y rítmico en popurrí de una serie de versos que revelan toda la crítica social y política que acontece en la actualidad del país, allí no solo te diviertes con su genial sarcasmo, sino que puedes actualizarte del verdadero sentir del pueblo.

Y no podía despedir este artículo sin sugerirles la visita al Teatro Solís, con capacidad para 1.500 espectadores, es el escenario artístico mas importante de ese país y donde puedes disfrutar de la Orquesta Sinfónica de Montevideo, de la Comedia Nacional y de artistas de talla internacional que suelen presentarse en él teatro.

Definitivamente, “Cada ciudad puede ser otra”… y Montevideo hay que vivirla, por eso Vivir Montevideo es un buen destino para conocer.


4.00 - 6 votos

Patrocinado